Desde la plaza de toros hacia La Malagueta y continuando hasta Pedregalejo, el pavimento liso y los rebajes en los cruces permiten rodar sin tirones. Hay fuentes bajas, sombras continuas y terrazas a nivel. Si necesitas un respiro, bancos frecuentes miran al mar y los accesos a la playa suelen incluir pasarelas de madera. Cuéntanos si un tramo estuvo especialmente concurrido o si encontraste una rampa cerrada.
Entre El Bajondillo y La Carihuela, el paseo se siente casi como una alfombra continua, perfecto para carritos dobles y sillas eléctricas. La anchura evita agobios, muchos restaurantes tienen rampas discretas y cartas accesibles mediante QR. Los rebajes conectan con aparcamientos y paradas. Pregunta por los accesos a la arena con pasarela más cercanos y comparte en comentarios qué locales te facilitaron la entrada con amabilidad.